ELISA | FLUJO LATERAL

SEGURIDAD DE LA LECHE

& AUTENTICIDAD

La leche se recoge cada día en una granja lechera y se analiza constantemente para cumplir la legislación destinada a proteger a los consumidores contra la presencia de antibióticos o micotoxinas. Por otra parte, los productos lácteos con denominación de origen protegida (DOP), como el feta o la mozzarella, deben someterse a controles rutinarios para garantizar que los consumidores de todo el mundo eviten los problemas de salud relacionados con las alergias a la leche de vaca.

En la actualidad, ProGnosis Biotech ofrece tanto kits de pruebas ELISA como la novedosa tecnología Symmetric para las pruebas de seguridad de las micotoxinas en los productos lácteos, validada por el Instituto de Investigación Agraria, Pesquera y Alimentaria (ILVO) de los Países Bajos. No obstante, nuestra empresa sigue evolucionando la cartera de pruebas de productos lácteos para satisfacer las estrictas exigencias de calidad del mercado en cuanto a la seguridad de los antibióticos y la autenticidad de los productos lácteos.

ELISA | TEST RÁPIDO ________

AFLATOXIN M1

Las aflatoxinas son metabolitos tóxicos de gran interés para la industria láctea, generalmente producidos por Aspergillus flavus, A. parasiticus y A. nomius. Pueden tener efectos inmunosupresores, mutagénicos, teratogénicos y carcinogénicos.

Las aflatoxinas que son ingeridas por los animales en pellets y forraje contaminados son biotransformadas a nivel hepático en Aflatoxina M1.

La aflatoxina se excreta de esta forma en la leche utilizada para el consumo humano y también está presente en los productos lácteos. Se considera que la Aflatoxina M1 en la leche y los productos lácteos presenta ciertos riesgos higiénicos para la salud humana y, como resultado, existe un límite establecido en la UE de 0,05 μg/kg (50 ppt) y 0,025 μg/kg (25 ppt) para los alimentos infantiles.

ELISA | TEST RÁPIDO ________

ADULTERACIÓN DE LA LECHE

La leche de precio más alto con disponibilidad estacional limitada es comúnmente adulterada de manera fraudulenta con leche con un precio más bajo de otras especies, como la vaca. La leche adulterada, ya sea utilizada en el consumo humano directo o en la fabricación de queso (como el feta, reconocido como Denominación de Origen Protegida, DOP) da como resultado un producto final inferior al esperado por el consumidor. Debido a las mezclas de leche desconocidas, pueden producirse cambios significativos en las características sensoriales finales y en la calidad.

Además, la alergia a la leche de vaca (CMA) es una de las alergias alimentarias más comunes, mientras que la leche de cabra también está asociada con un trastorno alérgico poco frecuente. Por lo tanto, la leche de vaca o de cabra debe declararse como ingrediente en las etiquetas de los alimentos.

La adulteración de la leche puede detectarse mediante métodos laboriosos como la cromatografía y la electroforesis, que requieren un equipo muy sofisticado y costoso y, por consiguiente, se consideran de valor limitado para el análisis de rutina de la leche.